Estar en la pomada significa estar bien informado del entramado real de la oposición: qué preguntas suelen caer, qué temas favorece el tribunal actual, qué convocatorias se están cerrando, qué academias tienen a los mejores preparadores, qué compañeros han sacado plaza recientemente.
El opositor "en la pomada" tiene acceso a información que ahorra tiempo real: identifica los temas de alta rentabilidad antes de invertir horas en los menos importantes, y anticipa cambios normativos que pueden convertir un tema en obsoleto o en foco de examen.
Ejemplo real: en oposiciones locales (Ayuntamientos, Diputaciones), estar en la pomada significa conocer al secretario, saber quién compone el tribunal habitualmente, saber qué preguntas del temario municipal han caído los últimos 3 años. En AGE (Administración General del Estado), significa participar en foros técnicos donde se comparten preguntas de convocatorias recientes.
Se accede a la pomada por 3 vías: academia con red de exalumnos aprobados, foros y comunidades de opositores activas, contacto directo con funcionarios del cuerpo al que aspiras. Nunca reemplaza al estudio, pero optimiza el enfoque.