La desencarcelación es el conjunto de técnicas y herramientas que emplean los bomberos para liberar a personas atrapadas dentro de vehículos tras un accidente de tráfico, priorizando siempre la protección de la columna cervical de la víctima.
Herramientas hidráulicas típicas ("cizalla de Jaws of Life"):
- Cizalla o cortante: cizallar montantes (pilar A, B, C), volante, pedales.
- Separador (spreader): apalancar y abrir puertas soldadas por el impacto.
- Cilindro (ram): empujar salpicaderos que atrapan las piernas.
- Sierras alternativas, radiales, cristaleras específicas.
Fases: asegurar escena y vehículo (calzos, cortar batería para desactivar airbags no disparados) → estabilizar → acceder al herido y control cervical → crear "espacio de trabajo" con las tres áreas críticas (parabrisas, techo, laterales) → extracción sobre tablero espinal en coordinación con SAMUR/061.
Regla de oro (hora dorada): el paciente politraumático crítico debe llegar al hospital en menos de 60 minutos desde el accidente. La desencarcelación es la actuación que más tiempo consume — se optimiza al máximo.