El EPI del bombero es el conjunto de vestuario y accesorios normalizados que protegen su cuerpo de los riesgos térmicos, mecánicos y químicos de la intervención. Está regulado por normas europeas (EN 469, EN 443, EN 15090) y su uso completo es obligatorio en cualquier ataque a fuego.
Elementos habituales:
- Casco con visor y verdugo.
- Chaquetón ignífugo multicapa.
- Cubrepantalón ignífugo.
- Botas con puntera, plantilla antipunción y suela antideslizante.
- Guantes ignífugos.
- Verdugo (balaclava) de fibra Nomex/aramida.
- Radio, linterna y arnés integrado.
Ejemplo real: un EPI completo pesa entre 15 y 25 kg (con ERA incluido, hasta 35 kg). Trabajar con ese peso a 40-60 ºC durante 30 minutos supone una carga física enorme — de ahí que las pruebas físicas de la oposición sean exigentes.
Consejo: el EPI protege pero no es "traje mágico". La exposición prolongada al calor sigue produciendo golpe de calor. Hay que rotar tramos de trabajo con descanso e hidratación en toda intervención larga.