Los cuidados paliativos (OMS, 1990) son la atención activa e integral al paciente cuya enfermedad no responde al tratamiento curativo. Su objetivo es controlar el dolor y otros síntomas, atender aspectos psicológicos, sociales y espirituales, y ofrecer un sistema de apoyo a la familia durante la enfermedad y el duelo.
Principios:
- No prolongar artificialmente el proceso de morir (obstinación terapéutica).
- No adelantar la muerte (los paliativos NO son eutanasia — son distintos).
- Control sintomático agresivo: dolor, disnea, náuseas, ansiedad, delirium.
- Atención domiciliaria siempre que sea posible.
- Apoyo familiar y duelo.
Ámbitos de atención: unidades hospitalarias de paliativos, equipos domiciliarios (ESAD, ESAPD), hospices, planta convencional con apoyo del equipo paliativo, atención primaria.
Marco legal actual: la Ley Orgánica 3/2021 reguladora de la eutanasia coexiste con los paliativos — un buen paliativo NO obliga a eutanasia y viceversa. La sedación paliativa (bajar nivel de consciencia para controlar síntomas refractarios) es una práctica lícita y distinta.