Las pruebas de fobias son la evaluación específica de fobias incompatibles con el puesto. Aparecen en oposiciones donde el aspirante va a enfrentarse regularmente a situaciones que activarían la fobia: bomberos (altura, espacios cerrados, oscuridad), guardia civil rural (insectos, animales), policía nacional (multitudes).
Las fobias más evaluadas son:
- Acrofobia (altura): descenso en cuerda, subida a escalera de 12 metros.
- Claustrofobia (espacios cerrados): recorrido con ARA por túnel estrecho de 30 metros.
- Nictofobia (oscuridad): ejercicio en total oscuridad guiado solo por audio.
- Entomofobia (insectos): manipulación de material con presencia controlada.
Ejemplo real: en Bombero Comunidad de Madrid la prueba de claustrofobia consiste en recorrer con equipo ARA un túnel horizontal de 30 metros con reducciones de sección de 40×40 cm y sin visibilidad. Se cronometra y se observa la respuesta emocional. Aspirantes con crisis de ansiedad, hiperventilación o abandono quedan excluidos.
Preparación: no se puede "estudiar" — se trabaja con desensibilización progresiva. Un aspirante con miedo leve a la altura puede prepararse con escalada indoor, tirolina y rápel supervisado durante 6-12 meses. Con fobia diagnosticada clínica, terapia con psicólogo especializado antes de opositar.