El concurso-oposición es el sistema de selección más habitual en la Administración pública española. Combina dos fases:
- Fase de oposición: pruebas eliminatorias (test, práctico, físicas, oral…) que aportan la mayoría de la nota final (60-90%).
- Fase de concurso: valoración de méritos ya conseguidos (experiencia, formación, idiomas) que aportan el resto (10-40%).
La nota final es la suma ponderada de ambas. Solo se pasan a valorar los méritos de quienes hayan superado todos los eliminatorios: si suspendes un test, tus 40 puntos de méritos no cuentan de nada.
Ejemplo real: la oposición a Enfermera del SERMAS 2023 aplicaba concurso-oposición: 60% oposición (test + supuesto práctico) y 40% concurso (experiencia hospitalaria hasta 30 puntos, formación hasta 8, idiomas hasta 2). Un aspirante con 4 años de experiencia partía con una ventaja real sobre otro sin méritos.
El sistema opuesto es la oposición pura: solo cuentan las notas del examen. Se usa en cuerpos donde no tiene sentido premiar experiencia previa (Policía Nacional, Bombero de nuevo ingreso…).