Un ejercicio es eliminatorio cuando exige una nota mínima obligatoria para pasar al siguiente. Si no la alcanzas, quedas fuera del proceso aunque el resto de tus notas fueran perfectas. Es el filtro más duro de cualquier oposición: convierte cada prueba en un cuello de botella independiente.
El umbral típico se fija en el 50% de la nota máxima (5 sobre 10), pero varía: hay convocatorias que exigen 6/10 en el test o completar un mínimo de supuestos prácticos. Las bases siempre detallan qué es eliminatorio y qué no.
Ejemplo real: en la oposición a Bombero del Ayuntamiento de Madrid, la prueba física, el test teórico y el supuesto práctico son eliminatorios por separado. Sacar un 9,5 en teoría no salva a quien no completa la prueba de dominadas en el tiempo marcado.
Consejo: nunca descuides un ejercicio eliminatorio confiando en compensar con otros. En un proceso con 3 pruebas eliminatorias, la nota final depende de aprobar las 3 — no de la media.