El práctico es la prueba en la que el tribunal plantea un caso real y el opositor tiene que resolverlo aplicando el temario. Puede ser escrito (redactar la solución en un tiempo limitado), oral (exponer ante el tribunal) o técnico (procedimiento manual con material real, como en oficios técnicos o sanidad).
A diferencia del test, no basta con reconocer la respuesta correcta: hay que estructurar, argumentar y citar la normativa aplicable. Se valora la lógica de la resolución, la corrección técnica y la claridad expositiva.
Ejemplo real: en la oposición Cuerpo Superior de la Administración del Estado 2023, el práctico consistió en redactar en 4 horas un informe sobre un expediente de contratación pública con documentación real (pliegos, ofertas, tabla de valoración). Los aspirantes tenían que detectar 3 irregularidades y proponer resolución fundamentada en la Ley 9/2017.
Es la prueba que más discrimina a los opositores con enfoque técnico frente a los que solo memorizan. La preparación exige resolver decenas de supuestos anteriores del mismo tribunal.