La espirometría es la prueba que mide la capacidad pulmonar del aspirante: volumen total de aire (FVC), volumen espirado en el primer segundo (FEV1) y la relación entre ambos (FEV1/FVC, índice de Tiffeneau). Es especialmente relevante en oposiciones de bomberos por el uso del equipo de respiración autónoma (ARA).
Se realiza con un espirómetro: el aspirante inspira al máximo y sopla con toda su fuerza durante al menos 6 segundos. Se repite 3 veces y se toma el mejor resultado. Los valores se comparan con las tablas de referencia por edad, sexo, talla y peso.
Ejemplo real: el cuadro médico de Bombero Ayuntamiento de Madrid 2024 exige FVC > 80% del valor predicho y FEV1/FVC > 70%. Un aspirante con antecedente de asma controlado puede pasar si en el momento de la prueba está sin síntomas; con obstrucción activa (Tiffeneau < 70%) queda excluido.
Consejo: no fumar mínimo 4 semanas antes del reconocimiento médico. La nicotina y el alquitrán reducen temporalmente la FVC un 5-10%, suficiente para caer por debajo del umbral en pruebas exigentes. Deportistas amateur suelen tener FVC 110-120% del predicho: hay margen si vienes de haber entrenado.