Un banco de preguntas es la base de datos de preguntas tipo test (con enunciado, opciones y respuesta correcta con justificación) que el opositor utiliza para entrenar. Puede venir de convocatorias anteriores, de manuales de la academia o de plataformas online.
Un buen banco de preguntas cumple tres condiciones:
- Nivel tribunal (dificultad realista, no preguntas de manual).
- Justificación completa con cita del temario y análisis de por qué fallan las otras opciones.
- Trazabilidad de fallos (lista de errores para repasar).
Ejemplo real: plataformas como PsicoOpos ofrecen bancos de miles de preguntas por especialidad, categorizadas por tema y dificultad, con estadísticas de acierto por usuario. Los preparados en serio hacen entre 3.000 y 8.000 preguntas antes del examen.
Consejo: el volumen sin repaso no sirve de nada. Es preferible responder 500 preguntas y estudiar los 100 fallos que hacer 3.000 sin volver a los errores. El banco vale por lo que se aprende revisando fallos, no por el número de preguntas hechas.