Se llaman incidencias de explotación a cualquier suceso que interrumpe o degrada la circulación normal de trenes. La respuesta rápida y protocolizada minimiza el impacto sobre los viajeros y evita incidentes mayores.
Tipología habitual:
- Avería material: tren detenido en línea por fallo eléctrico, neumático, tracción.
- Persona en vía: intrusión, atropello, tentativa de suicidio (protocolo específico con Servicios de Emergencia).
- Alarma en estación: incendio, humos, evacuación.
- Objeto sospechoso.
- Fallo de instalaciones: catenaria caída, señal averiada, agujas bloqueadas.
- Meteorología adversa: inundación, calor extremo, viento fuerte.
- Actos vandálicos, robo de cable, hurtos.
Gestión típica: comunicación inmediata al puesto de mando (PMO/CTC) → aplicación del protocolo pertinente → información al viajero → coordinación con SAMUR, Bomberos, Policía si procede → informe posterior de incidencia (documentación para análisis y mejora).
Todo agente de estación, jefe de tren y maquinista se examina de estos protocolos en los procesos selectivos.