Petar el examen es aprobarlo con una nota muy por encima del corte esperado. No es solo aprobar: es hacerlo con holgura, dejando margen para los otros ejercicios y para posibles errores de corrección.
El término se usa habitualmente después de un simulacro o de conocer los resultados. "Petó el test con un 9" = sacó un 9 sobre 10 cuando el corte previsto era 6,5. Implica que el aspirante entra en el bloque de cabeza de la promoción.
Ejemplo real: en la oposición a Guardia Civil 2024, la nota de corte previsible era ~7 sobre 10 en el ortográfico. Quien sacaba 9,5 o más se decía que "había petado". Esa nota alta compensa flaquezas puntuales en pruebas posteriores y garantiza elegir destino con margen.
La contraparte es raspar: aprobar por muy poco. Ambos aprueban, pero solo quien peta suele acabar con destino próximo y turno de mañana.