Un supuesto práctico es una prueba escrita (a veces oral) en la que el tribunal presenta un caso concreto —una intervención, un procedimiento administrativo, una situación clínica o de emergencia— y el opositor tiene que resolverlo aplicando el temario. No se pregunta "qué dice el artículo X"; se pregunta "qué harías tú aquí y por qué".
Es la prueba que más discrimina candidatos: distingue al que se ha aprendido el temario de memoria del que lo sabe usar. Suele valer entre el 20% y el 40% de la nota final y puede ser eliminatoria (por debajo de 5 sobre 10 quedas fuera).
Estructura habitual de respuesta bien puntuada:
- Encuadre legal: qué norma o protocolo se aplica al caso.
- Análisis: qué elementos del enunciado son clave (riesgos, plazos, competencia, medios).
- Decisión razonada: qué se hace paso a paso, en qué orden, con qué medios.
- Justificación: por qué esa decisión y no otra, apoyándose en la norma.
Ejemplo real (Bombero CM): "Aviso a las 03:15 h por incendio en cocina de vivienda en 3ª planta con una persona atrapada. Se despliega parque de Alcorcón con autobomba y autoescalera. Como jefe de dotación, describa la maniobra". El opositor debe reconstruir la intervención completa: acceso, mando único, primer chorro, extracción de la víctima, ventilación y remate.