El sprint o prueba de velocidad es una carrera corta (habitualmente 50, 60 o 100 metros) desde salida parada, en la que se cronometra el tiempo hasta la meta. Mide la capacidad de acelerar y alcanzar velocidad máxima — cualidad clave para operativos policiales que persiguen o interceptan.
Marcas orientativas:
- 50 m: hombres mínimo ≈ 7,5 s / mujeres ≈ 8,5 s.
- 60 m: hombres ≈ 9 s / mujeres ≈ 10 s.
- 100 m: hombres ≈ 13-14 s / mujeres ≈ 15-16 s.
Ejemplo real: en Policía Nacional una de las pruebas históricas ha sido carrera de 60 m con marca eliminatoria en torno a 9-10 segundos según sexo. Se sale de posición baja, con salida controlada por juez con silbato o disparo.
Consejo: la velocidad se entrena con series cortas (30-60m) máximas y buen calentamiento previo. Ir al examen sin haber cronometrado nunca es un error: hay que saber con qué margen partes respecto a la marca eliminatoria.