El tren de la oposición es la metáfora clásica para describir el ciclo temporal de las convocatorias. Cada convocatoria es un tren que pasa: si te subes (te presentas y apruebas), avanzas; si lo pierdes (no llegas a tiempo, no te presentas, suspendes), toca esperar al siguiente tren, que puede tardar 2, 3 o más años en pasar.
Usos habituales:
- "El tren de Policía Nacional pasa cada año, no lo pierdas."
- "En Bomberos CAM el tren tarda mucho — cuando pase, hay que estar en el andén."
- "Se me pasó el tren por no llegar a tiempo con la instancia."
Contexto real: en cuerpos de convocatoria muy espaciada (Bomberos CAM, oposiciones autonómicas concretas de Sanidad, algunas Empresas Públicas), perder un tren significa esperar 3-5 años. En cuerpos de convocatoria anual estable (Policía Nacional, Guardia Civil, Administración General del Estado), el coste de perder un tren es menor.
Consejo: informarse del ritmo de convocatorias de tu oposición antes de empezar. No es lo mismo prepararse para un tren anual (margen de error) que para uno cada 4 años (todo o nada).